Bolsillo Vivo: estudiantes Usach impulsan herramienta digital para fortalecer la educación financiera en jóvenes

La iniciativa, desarrollada por Fernanda Valdés y Lucas Gatica, estudiantes de Ingeniería Comercial, busca acompañar a las y los jóvenes en la organización de sus gastos y en el aprendizaje de hábitos financieros, a partir de una solución simple, accesible y con enfoque educativo.

Convertir una inquietud compartida en una propuesta concreta fue el punto de partida de Bolsillo Vivo, proyecto liderado por Fernanda Valdés y Lucas Gatica, estudiantes de segundo año de Ingeniería Comercial de la Universidad de Santiago de Chile, quienes decidieron dar un paso más allá de la experiencia en aula para involucrarse tempranamente en espacios de innovación y emprendimiento.

Ambos coinciden en que su motivación surgió de la necesidad de diferenciarse en un escenario académico y profesional cada vez más competitivo, pero también de la inquietud por aplicar conocimientos en iniciativas reales desde el inicio de su formación. En ese proceso, encontraron en programas de innovación una oportunidad para aprender, experimentar y construir soluciones con sentido.

Su acercamiento a este ecosistema comenzó con la participación en Lions, instancia que —según relatan— les permitió perder el miedo a intentarlo, conocer a otras personas con intereses similares y adquirir herramientas para transformar ideas en proyectos viables. Esa experiencia fue clave para fortalecer su confianza y ampliar su mirada sobre el emprendimiento universitario.

Más adelante, esa trayectoria los llevó a sumarse a una nueva convocatoria impulsada desde el ámbito académico, donde comenzaron a desarrollar una propuesta orientada a responder a una problemática que identificaron con claridad: la falta de educación financiera en jóvenes y la dificultad de muchas personas para ordenar sus gastos cotidianos. A partir de esa necesidad nació Bolsillo Vivo.

Actualmente, Bolsillo Vivo se proyecta como una aplicación web que permite registrar gastos, organizarlos por categorías, visualizar historiales y acceder a resúmenes mensuales, integrando además una dimensión educativa mediante contenidos breves sobre economía y finanzas personales. El propósito no es reemplazar la autonomía de las y los usuarios, sino acompañarlos en la comprensión de sus hábitos financieros y en la toma de decisiones más informadas.

Uno de los principales diferenciales del proyecto está precisamente en ese componente formativo. Sus creadores explican que la iniciativa surgió al observar que muchas y muchos jóvenes enfrentan tempranamente decisiones económicas relevantes —como el uso de tarjetas, el endeudamiento o la administración de ingresos— sin contar con herramientas suficientes para hacerlo de manera informada. Desde esa perspectiva, Bolsillo Vivo busca transformarse en una ayuda práctica y cercana, capaz de adaptarse no solo a estudiantes, sino también a personas adultas que quieran mejorar su relación con el dinero.

El avance del proyecto también ha estado marcado por un proceso de aprendizaje constante. A medida que fueron profundizando en la propuesta, Fernanda y Lucas comprendieron la importancia de acotar el alcance inicial, iterar la idea y construir una solución factible, con potencial de crecimiento a partir de pilotajes y validación con usuarios reales. Esa evolución ha permitido que el proyecto no solo madure técnicamente, sino también en su propósito e impacto esperado.

En la etapa actual, el equipo busca implementar un piloto dentro de la Usach para evaluar la recepción de la herramienta, identificar patrones de uso e incorporar mejoras a partir de la experiencia de estudiantes. La intención es avanzar de forma iterativa, recogiendo aprendizajes que fortalezcan el desarrollo de la aplicación y su propuesta de valor.

La experiencia de Fernanda Valdés y Lucas Gatica refleja cómo la innovación universitaria puede convertirse en un espacio de descubrimiento, formación y proyección temprana. A través de estas instancias, estudiantes no solo fortalecen habilidades técnicas y profesionales, sino que también desarrollan confianza, criterio y capacidad para responder a desafíos concretos desde sus propias disciplinas.

Al cerrar la entrevista, ambos compartieron un mensaje dirigido a otras y otros estudiantes de la Usach: atreverse a participar, aprovechar las oportunidades disponibles y entender la etapa universitaria como un momento propicio para aprender, equivocarse y crecer. Porque innovar, coinciden, también implica tomar la iniciativa y convertir la curiosidad en acción.