Centro de Innovación colabora con tecnología de ingeniero USACH que busca higienizar elementos de uso cotidiano con Maletas UV-C

Proyecto ya cuenta con la validación sobre espectro electromagnético y actualmente se encuentra en su fase de testeo de decaimiento bacteriano y viral con la Universidad de Santiago de Chile. La iniciativa nace bajo la amenaza del COVID-19

En su constante labor de impulsar y acompañar desarrollos tecnológicos que impactan a la sociedad, el Centro de Innovación de la Facultad de Ingeniería, continúa generando redes de contacto y se encuentra colaborando con PROCID, compañía liderada por Patricio Cerda, ex alumno de Ingeniería Civil Eléctrica de la Universidad de Santiago, quien presenta una innovación de maletas higienizantes de emisión UV-C.

La iniciativa tiene por objetivo esterilizar y desinfectar artículos personales sin la utilización de químicos que son nocivos para la salud y el medio ambiente, atendiendo así las principales necesidades higiénicas que se presentan en la actualidad por medio de la investigación y tecnología, y dando mayor seguridad en la prevención de contagios.

Sobre estas labores colaborativas, el Director del Centro de Innovación, Alejandro Gutiérrez, comenta que, “la idea de estos trabajos en conjunto es apoyar en la validación de las propiedades de la maleta con los distintos laboratorios presentes en la USACH, para posteriormente, prestar colaboración en la fase de comercialización de esta innovación”.

Esta sería la primera etapa de colaboración por parte del Centro, ya que consecutivamente, se trabajará con las capacidades del Laboratorio de Prototipado para realizar una versión “2.0” de las maletas, conforme al desarrollo que vaya presentando el proyecto.

Por su parte, Patricio Cerda, destaca la participación innovadora que ha tenido la comunidad académica de la USACH a través de sus centros y laboratorios especializados para desarrollar acciones que van dirigidas al cuidado y contención de la salud en este contexto de pandemia.

“El Centro de Innovación ha sido clave para el desarrollo de estos productos innovadores. Este ya es el segundo proyecto que realizamos en conjunto. La Universidad, al tener acceso a docentes y laboratorios, puede ser clave a la hora de verificar y validar las funciones y procesos de productos que se desarrollen”, dice Cerda.

La maleta ya realizó su validación sobre espectro electromagnético con la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y actualmente se encuentra en etapa de testeo acerca el decaimiento bacteriano y viral con el Laboratorio de Investigación y Control de Textiles y Cueros (LICTEX) de la Universidad de Santiago.

Maletas esterilizadoras UV-C

La innovación lleva por nombre MEP, y en su interior, cuenta con dos tubos fluorescentes UV-C emisores de radiación ultravioleta que corresponden a un tipo de radiación electromagnética con propiedades germicidas que actúan sobre el ADN ARN de virus, bacterias y protozoos, eliminando su capacidad de infección, reproducción y propagación de estos.

“La función germicida se concentra específicamente a la longitud de onda de los 254 nm, nuestros tubos concentran casi un 70% de la energía en esa longitud de onda, el resto se convierte en luz visible y un porcentaje muy menor genera ozono ya que se genera con una longitud de onda menor a los 200 nm”, comenta el creador de la innovación, acerca de las características específicas que componen la maleta.

Los requerimientos de radiación para inactivar los distintos virus y bacterias, dependerá de los segundos que se mantengan los tubos encendidos dentro de la maleta señala el ingeniero, donde los parámetros de radiación, han sido trabajados acorde a las recomendaciones de la International Ultraviolet Association.

El funcionamiento del artefacto es sencillo y seguro, ya que solo se necesita ingresar los objetos dentro de la maleta para posteriormente prenderla con su interruptor comenzando así el ciclo de desinfección de manera automática. Al ser un dispositivo que se abre y cierra de manera hermética, puede ser utilizada por cualquier persona, sin tener una capacitación previa, evitando así el contacto directo con la radiación UV, la cual es nociva para la salud.

“Puedes comprobar el funcionamiento gracias a un display que muestra un temporizador, y la potencia de los tubos emisores UV-C. Una vez terminado el temporizador la maleta se apaga automáticamente y puedes retirar los objetos dentro”, agrega Patricio.

De esta manera, la función esterilizadora de la maleta permite que elementos de primera seguridad destinados al área de la salud como mascarillas o máscaras faciales, que sean nuevas, pueden lograr un aumento en su vida útil, optando al ahorro y reutilización de ciertos productos de EEPs.

Las expectativas de Cerda es que es que cada centro de salud, clínica dental, centro de belleza, spa, barbería, cuente con un MEP como implemento para desinfectar los artículos y herramientas que se utilicen previo a la función de sus labores.

Adicionalmente, el ingeniero comenta que “tenemos una versión PRO para un uso más pesado y continuo (horas de utilización), la cual está equipada con sensores de ozono, ya que el ozono puede ser nocivos para la salud si superan ciertas concentraciones. Estos sensores apagarán los tubos si se superan concentraciones sobre los 0.3 ppm”.

Por Cristian Contreras

*Más información sobre PROCID pueden encontrarla a través de su sitio web www.procid.cl . Solicitudes acerca desinfección UV-C pueden gestionarlas por medio del correo contacto@procid.cl .

Centro de Innovación pacta convenio de colaboración con Instituto Nacional del Cáncer para desarrollar soluciones innovadoras dirigidas al área de la salud

Por medio de Pro Mascara 3D, tecnología desarrollada por ingenieros de la USACH, comenzaron los acercamientos con la red de salud pública. Se espera que este acuerdo sea el comienzo de distintos elementos que fortalezcan esta alianza estratégica recién conformada.

En marco de la actual contingencia sanitaria y acorde a los trabajos de distintos laboratorios, centros y recintos educacionales, el Centro de Innovación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago y el Instituto Nacional del Cáncer (INC), acordaron un convenio de colaboración que pretende brindar mayor seguridad al personal de la salud y a los pacientes oncológicos de la institución por medio de diversos elementos de innovación desarrollados en la casa de estudios.

Esta iniciativa nace bajo la necesidad de las partes involucradas en buscar alianzas que permitan brindar soluciones innovadoras, tecnológicas y de bajo costo, las que, con sus desarrollos, doten al personal de salud con elementos de protección particular dirigidos principalmente a la seguridad y los cuidados requeridos en la actualidad.  De esta manera, el acuerdo radica en generar una cartera de proyectos de innovación aplicables al INC, involucrando así un proceso de educación y levantamiento de problemáticas del área.

Los acercamientos entre ambas partes se lograron gracias a la fabricación de Pro Mascara 3D, una mascarilla desarrollada por el equipo de trabajo de Pre Crea, liderado por Franco Lisboa y Gissele Morales, ingenieros de la Universidad de Santiago, quienes, junto al apoyo del Centro de Innovación, definieron un prototipo que se adapta a las necesidades y cuidado requerido por el personal del Instituto y de la población en general.

Para Alejandro Gutiérrez, Director del Centro de Innovación FING, los trabajos desarrollados en esta mascarilla en base a impresión 3D se adaptan a los cuidados personales requeridos en un establecimiento de salud como el Instituto Nacional del Cáncer, dando así el “punta pie” inicial a los desarrollos innovadores, de esta sociedad establecida.  “Después de un gran esfuerzo y reuniones de alianzas y asesorías, logramos establecer compromisos que nos permitirán lograr el objetivo planteado inicialmente. Contribuimos activamente para que esta tecnología se encaminara como un proyecto factible y se estableciera como punto de inicio dentro de este convenio con el INC”.

Por su parte, Isabel Margarita Abarca, Subdirectora Médica de Desarrollo Institucional del Instituto Nacional del Cáncer, comenta que este convenio promueve alianzas estratégicas que fortalecen el trabajo conjunto en materias de investigación, desarrollo e innovación.“ Queremos trabajar en una agenda de colaboración que pueda materializarse con proyectos específicos de investigación e innovación en salud, y que apunten al mejoramiento de la atención de los pacientes oncológicos, foco de nuestra institución pública de salud. Este proyecto de mascarillas sería el primer esfuerzo conjunto de materialización de esta colaboración”.

Para el INC, esta iniciativa es de suma importancia ya que los principales resguardos que se tienen dentro de la institución van dirigidos a la seguridad y cuidado de sus pacientes oncológicos y a sus funcionarios que deben brindar la continuidad en la atención de cada caso. En este sentido, el nivel de protección, y el tiempo en este tipo de situaciones, pueden significar una mejora o deterioro significativo dentro de la salud de una persona.

Sobre los distintos trabajos realizados a raíz del Coronavirus, Abarca, destaca la reacción de las diferentes entidades que han querido ser parte de la solución de este problema. “Un aspecto positivo es ver que distintos sectores no se han quedado inmóviles, sino que por el contrario han reorientado sus recursos, conocimientos y experiencia para aportar en la búsqueda de soluciones conjuntas y colaborativas, eso es muy esperanzador respecto del futuro”.

Además de sus trabajos en el cuidado y tratamiento de pacientes de alta complejidad del cáncer, el INC cumple con una función docente dedicada a formar recursos humanos especializados en oncología e investigación, promoviendo así la generación de conocimientos vinculados a la materia. De esta manera, a través de sus expertos y expertas, la institución ha participado como asesor, y referente, de distintas mesas de trabajo convocadas por la autoridad ministerial y la red oncológica nacional, entre otras instancias.

Por: Cristian Contreras

Manufactura de Última Generación al Servicio de Soluciones Sanitarias y Sociales

Columna Dr. Alejandro Gutiérrez, Vicedecano de I+D y Postgrado y Director del Centro de Innovación.

La actual contingencia sanitaria que nos azota a nivel mundial ha despertado el quehacer colaborativo y creador de distintos profesionales del país que buscan ser un aporte en la contención y el cuidado del COVID-19. Bajo este escenario, y entendiendo las necesidades presentes de los centros de salud y de la sociedad, sabemos lo importante que significa nuestra participación como ente intelectual e innovador en los distintos procesos de manufacturación tecnológica para ciertos dispositivos de primera necesidad que ayuden a combatir esta pandemia global.

Acorde a esto, se hace necesario señalar la importancia que ha teniendo el uso de softwares de modelamiento tridimensional de objetos dentro de esta emergencia, los que, por definición, hacen posible modelar equipos y plantas completas en forma virtual, mediante simulaciones cinemáticas y dinámicas, minimizando problemáticas de interferencia y armado. Uniendo esto, a los softwares orientados al análisis estructural de los componentes geométricos ya modelados, es posible determinar una integridad estructural.

Una vez resuelto los problemas cinemáticos, dinámicos y estructurales, es posible a través del uso de la manufactura aditiva, fabricar prototipos conceptuales que, dependiendo de las capacidades de los materiales para resistir esfuerzos, pueden transformarse en productos, productos que, en esta ocasión, están siendo destinados para la ayuda de quienes se encuentran batallando desde la primera línea en contra esta pandemia, y que sin duda han sido y serán, un gran aporte para la sociedad.

Como sabemos, una de las tantas ventajas que posee la manufactura aditiva, radica en el considerable ahorro de tiempo en el desarrollo conceptual de prototipos, elemento fundamental que prima en estos días.

Hoy nos encontramos expuestos a una demanda de maquinarias y accesorios en el área de la salud que sobrepasa la capacidad instalada de los equipos necesarios ya existentes. Los proveedores de estos aparatos no son capaces de alcanzar la solicitud que esta emergencia requiere y los precios de estos artefactos son de un valor muy elevado.

Ante esta inquietud, se nos hace necesario satisfacer los requerimientos presentados, tanto en el número de dispositivos a fabricar, como en el bajo costo de estos, y esta condición es factible de abordar si se cuenta con la experiencia en el uso de los recursos antes descritos, pues los tiempos de diseño y desarrollo, se verán drásticamente disminuidos y seremos capaces de satisfacer la demanda mediante la utilización de modelamientos tridimensionales.

Como Universidad, y Centro de Innovación, contamos con los recursos recién mencionados, lo que nos hace responsables de poner a disposición de la comunidad estas capacidades que se constituyen en una herramienta de alto impacto que va en ayuda de la sociedad.  Así lo hemos estado haciendo con la fabricación de prototipos de protectores faciales y un respirador artificial (trabajo en desarrollo), y así lo están haciendo distintas organizaciones de la Facultad de Ingeniería que se han comprometido con estos desafíos que se nos ha presentado.

Hemos acudido al llamado de la solidaridad, y a través de nuestra expertiz y capacidades técnicas, seguiremos colaborando en la manufactura de última generación de prototipos y productos que vayan dirigidos al servicio de soluciones sanitarias y sociales.

COVID-19: Investigadores de la Facultad de Ingeniería y Empresarios ex USACH desarrollarán respirador artificial

El prototipo busca cumplir con los estándares y necesidades requeridos por el sistema de salud nacional. El objetivo es llegar con una solución viable y probada hacia el Ministerio de Salud.

La confección de un respirador artificial que contribuya en el cuidado intensivo de los pacientes afectados por el Coronavirus, es la iniciativa propuesta por la red multidisciplinaria conformada por el Centro de Innovación de la Facultad de Ingeniería y un grupo de ingenieros, ex estudiantes de la Universidad de Santiago de Chile. El equipo se encuentra desarrollando un prototipo para ir en ayuda de quienes requieren de este dispositivo de manera urgente, atendiendo el llamado de solidaridad en estos tiempos de pandemia.

Ante la inminente necesidad de respiradores por parte de los centros asistenciales de nuestro país, nace la idea de crear un dispositivo que cuente con los parámetros necesarios para poder brindar ayuda asistida a los pacientes que se encuentren con enfermedades pulmonares producto del COVID-19. De esta manera, el equipo de trabajo, se encuentra realizando pruebas que contemplan mediciones de frecuencia, amplitud de movimiento, motorización y ciclos de contracción del balón respiratorio, entre otros controles, que buscan garantizar un apoyo adaptable, personalizado y mecánico, en la confección de este nuevo diseño.

Los trabajos se encuentran en fase inicial, y ya se utilizó como base el modelo de respirador liberado por el Massachusetts Institute of Technology, MIT, para comenzar las labores de un prototipo más robusto que cumpla con los estándares y necesidades que requiere el sistema de salud nacional, trazando como objetivo, poder llegar con una solución viable y probada hacia el Ministerio de Salud.

Sobre la confección de esta red de trabajo, el Dr. Alejandro Gutiérrez, Vicedecano I+D y Postgrado – Director del Centro de Innovación de la Facultad de Ingeniería USACH, comenta que “Como Centro, estamos cumpliendo la labor de canalizar los RR.HH. disponibles en nuestra Facultad para el desarrollo de soluciones que puedan aportar a la mitigación de esta pandemia, específicamente estamos trabajando en dos líneas, que es la protección a través de máscara faciales y el desarrollo de ventiladores y respiradores,  que es la iniciativa en que participamos los  académicos junto a este grupo de ex alumnos”.

La formación y espíritu de quienes forman parte del ecosistema USACH, exige brindar apoyo a través de su red intelectual y técnica en momentos en que la comunidad más los necesita. “Tenemos capacidades tanto de infraestructura como humana, es nuestra obligación como entidad pública poner al servicio de la sociedad todas nuestras capacidades” comenta el Director del Centro de Innovación”, agrega el académico.

Esta iniciativa la componen Empresarios del sector privado (ex alumnos de la carrera de Ingeniería Industrial de la USACH) , e Investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago, donde participan: Francisco Sepúlveda, Académico, Departamento de Ing. Mecánica; Matías Díaz, Académico, Departamento de Ing. Eléctrica; Félix Rojas, Profesor Asistente, Departamento de Ing. Eléctrica; Karina Barbosa, Académica, Departamento de Ing. Eléctrica; Claudia Moya, Gestora Tecnológica, Departamento de Ing. Eléctrica; Alejandro Gutiérrez, Vicedecano I+D y Postgrado – Director Centro de Innovación; Leonidas Ibarra, Subdirector, Centro de Innovación; Jaime González, Gestor Tecnológico, Centro de Innovación. Además, también forman parte la Dra. Karina Bravo del Laboratorio de Sistemas Neurales; y Rodrigo Morgado, Coordinador, Dirección de Gestión Tecnológica, ambos de Facultad de Química y Biología de la USACH.

Paralelamente, el Centro de Innovación se encuentra realizando prototipos de máscaras y viseras diseñadas para el uso de las personas que se encuentren en directo contacto con este virus. Desde el Laboratorio de Prototipado ya se han realizado los primeros modelos los cuales apuntan a mejorar y dar una nueva alternativa en la contención, prevención y cuidado de la actual contingencia sanitaria.

El Centro de Innovación de la Facultad de Ingeniería evalúa prototipos de dispositivos que contribuyan en la emergencia sanitaria del COVID-19

Las impresoras 3D Prusa y Marketbot, están siendo utilizadas para la confección de protectores faciales que se acojan a los estándares nacionales e internacionales que la industria sanitaria requiere para este tipo de fabricaciones.

Desde que se inició esta emergencia sanitaria, el Centro de Innovación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Santiago de Chile, se encuentra trabajando en el diseño y fabricación de distintas herramientas que contribuyan en la contención y el cuidado del coronavirus. Prototipos de mascarillas y viseras destinadas para el posible uso en el área de la salud y la comunidad en general, se han estado probado desde el punto de vista de la factibilidad en su fabricación.

A través de equipos de impresión 3D, Prusa y Marketbot, con los que cuenta el Centro de Innovación, el equipo del Laboratorio de Prototipado, se encuentra desarrollando trabajos de factibilidad en la fabricación de máscaras y viseras que sean de utilidad para la comunidad y el área de la salud. Contribuir para poder corregir detalles y perfeccionar los diseños que se encuentran disponibles ha sido el motor de las labores de esta unidad, siempre acogiéndose a las regulaciones y protocolos existentes en esta materia.

Cabe destacar que acorde a los lineamientos de las autoridades nacionales y la Universidad, el equipo de trabajo del Centro continúa realizando sus labores de manera remota, por lo que parte de los equipos de fabricación e impresión en tres dimensiones se encuentran en manos de los encargados del Laboratorio de Prototipado, quienes desde sus hogares trabajan en la búsqueda de la fabricación de un prototipo que sea de ayuda y cumpla con todos los estándares para la contención del COVID-19.

Por el momento, el Centro ha estado realizado impresiones de la máscaras y viseras que se encuentran con su código STL abierto, para que distintos investigadores, desarrolladores y profesionales del mundo de la innovación, puedan reproducir el trabajo y cooperar con un grano de arena, desde su vereda. Los trabajos efectuados por la gente de Prototipado contempla el uso de PLA tradicional, PLA antibacterial y ABS, como materiales de prueba para la confección de estos dispositivos.

Así como las mascarillas, son varias las iniciativas que distintos grupos de investigadores a lo largo del mundo realizan en torno a esta emergencia sanitaria, en este sentido, el decano de la Facultad de Ingeniería, Juan Carlos Espinoza, destaca la posibilidad de fabricación de más dispositivos, siempre desde el punto de vista del prototipado, que van en ayuda del cuidado del COVID-19.

“Otro tema, es la reciente noticia de la liberación por parte del MIT del diseño de un ventilador mecánico, muchas de esas piezas perfectamente también las podemos elaborar en nuestro Centro con un alto nivel de calidad y es un tema que propondré al Director del Centro para ir analizando el diseño y la factibilidad de crear un prototipo”, señala el Decano.

A estas labores, se suma la creación de una red multidisciplinaria de académicos e investigadores conformada por la Facultad de Ingeniería a través del Centro de Innovación, quienes se encuentran detallando los lineamientos para que, a través de la expertiz de cada uno, en su respectiva área, se puedan desarrollar elementos de valor que ayuden a perfeccionar la creación de estos tipos de dispositivos.

Los participantes de este red de trabajo está conformada por el Dr. Félix Rojas, subdirector de investigación, Departamento de Ingeniería Eléctrica; Dra. Karina Acosta Barbosa, académica e investigadora, Departamento de Ingeniería Eléctrica; Dr. Matías Díaz, académico e investigador, Departamento de Ingeniería Eléctrica Dr. Francisco Sepúlveda, académico e investigador, Departamento de Ingeniería Mecánica; Dr. Alejandro Gutiérrez, director, Centro de Innovación; Leonidas Ibarra, subdirector, Centro de Innovación; Lorena Durán, encargada de Prototipado, Centro de Innovación; José Arias, encargado de Laboratorio, Centro de Innovación; Yerko Ramírez, coordinador de emprendimiento, Centro de Innovación y Subdirección de Investigación e Innovación . Todos ellos pertenecientes a la Facultad de Ingeniería de la USACH.

Para el Centro es de suma relevancia adherirse a esta cruzada que busca combatir y ayudar a la comunidad en esta urgencia sanitaria. A través de los conocimientos y los equipamientos con los que cuenta la USACH y la Facultad de Ingeniería, es posible brindar el apoyo necesario para confeccionar herramientas y elementos que sean destinados para la ayuda, el cuidado y la prevención de nuevos casos COVID-19.

Por: Cristian Contreras